lunes, 13 de septiembre de 2010

SOBRE EL NOVIAZGO ENTRE MENORES Y MAYORES DE EDAD. IMPLICACIONES LEGALES Y LO QUE PUEDEN HACER LOS PADRES AL RESPECTO

por Yadelcy Hamber Machado
Abogada
Todos los derechos reservados

1) BASE LEGAL

Artículo 33° Derecho a ser Protegidos contra Abuso y Explotación Sexual. Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser protegidos contra cualquier forma de abuso y explotación sexual. El Estado garantizar programas permanentes y gratuitos de asistencia y atención integral a los niños y adolescentes que hayan sido víctimas de abuso o explotación sexual.
Artículo 217° Agravante. Constituye circunstancia agravante de todo hecho punible, a los efectos del cálculo de la pena, que la víctima sea niño, niña o adolescente.
Quedan excluidos de esta disposición el autor o la autora o los autores o las autoras del hecho punible que sean: niño o niños, niña o niñas adolescente o adolescente.
Artículo 258 Explotación sexual de niños, niñas y adolescentes Quien fomente, dirija o se lucre de la actividad sexual de un niño, niña o adolescente será penado o penada con prisión de cinco a ocho años.
Si el o la culpable ejerce sobre la víctima autoridad Responsabilidad de crianza o vigilancia, la prisión será de seis a diez años.
Si la o las víctimas son niñas o adolescentes. O en la causa concurren víctimas de ambos sexos, conocerán los Tribunales especiales previstos en la Ley Orgánica sobre el Derecho a las Mujeres a una vida Libre de Violencia, conforme el procedimiento en ésta establecido.

Artículo 259 Abuso sexual a niños y niñas Quien realice actos sexuales con un niño o niña, o participe en ellos, será penado o penada con prisión de dos a seis años.
Si el acto sexual implica penetración genital o anal, mediante acto carnal, manual o la introducción de objetos; o penetración oral aún con instrumentos que simulen objetos sexuales la prisión será de quince a veinte años.

Si él o la culpable ejerce sobre la víctima autoridad, Responsabilidad de Crianza o vigilancia, la pena se aumentará de un cuarto a un tercio.

Si el autor es un hombre mayor de edad y la víctima es una niña, o en la causan concurren víctimas de ambos sexos, conocerán los Tribunales Especiales previstos en la Ley Orgánica sobre el Derecho a las Mujeres a una vida Libre de Violencia, conforme el procedimiento en ésta establecido.

Artículo 260◦ Abuso sexual a adolescentes Quien realice actos sexuales con adolescente, contra su consentimiento, o participe en ellos, será penado o penada conforme el artículo anterior.

Artículo 220 ° Violación de Derechos y Garantías en Instituciones. Quien trabaje en una entidad de atención, en Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes, en escuelas, planteles o institutos de educación o centros de desarrollo infantil o de adolescentes y viole, amenace, permita la violación o impida el efectivo y pleno ejercicio de los derechos y garantías consagrados en esta Ley, será sancionado, de acuerdo a la gravedad de la infracción, con multa de quince unidades tributarias (15 UT) a noventa (90 UT) unidades tributarias.

Artículo 528° Responsabilidad del Adolescente. El o la adolescente que incurra en la comisión de hechos punibles responde por el hecho en la medida de su culpabilidad, de forma diferenciada del adulto. La diferencia consiste en la jurisdicción especializada y en la sanción que se le impone

Artículo 533° Grupos Etarios. A los efectos de la aplicación y ejecución de las sanciones se distingue los adolescentes en dos grupos: los que tengan de doce hasta menos de catorce años y los que tengan catorce y menos de dieciocho años de edad.
Artículo 50° Salud Sexual y Reproductiva Todos los niños y adolescentes tienen derecho a ser informados y educados, de acuerdo a su desarrollo, en salud sexual y reproductiva para una conducta sexual y una maternidad y paternidad responsable, sana, voluntaria y sin riesgos.

El Estado, con la activa participación de la sociedad, debe garantizar servicios y programas de atención de salud sexual y reproductiva a todos los niños, niñas y adolescentes. Estos servicios y programas deben ser accesibles económicamente, confidenciales, resguardar el derecho a la vida privada de los niños y adolescentes y respetar su libre consentimiento, basado en una información oportuna y veraz. Los adolescentes mayores de 14 años de edad tienen derecho a solicitar por sí mismos y a recibir servicios.

2) Desarrollo del tema:

El asunto se las trae. Estos temas con tantas puntas suelen guardarse en una gaveta y dejarlos allí escondidos, porque resulta muy incómodo revisarlos. Tanto por el tabú de hablar de la sexualidad como la respuesta, a veces desconcertante, de lo externo. También requieren mucha responsabilidad plantear un asunto de tal envergadura, seguir siendo honesto y además dar una asesoría seria y verdadera. Fácilmente se podría decir que es ilegal y ya. Pero la ley no es explícita en esto. Y me explico, cuando se trata de niños y/o niñas la LOPNNA si enuncia claramente que siempre es delito, (artículo 259) tanto si se participa (espectador-testigo y/o colaborador) como si se ejecuta el acto sexual con un niño, niña o adolescente; tanto si hay penetración o sólo es un juego erótico, etc., SIEMPRE ES DELITO.

Pero cuando refiere a los adolescentes (artículo 260) coloca la coletilla de… “acto sexual contra su consentimiento” es cuando tiene pena y la misma del artículo 259.
De allí podríamos deducir que si el acto sexual “se consiente” ¿no es delito? Ésta podría ser una argumentación sucia y baja, pero la ley da el espacio para que se plantee un cuestionamiento de éste tipo y a fin de librarse de la responsabilidad.
En los casos establecidos en el artículo 259 si se expresa claramente que cuando se trate de una persona adulta (hombre específicamente, reza el artículo) y la víctima una niña hay agravante y aumento de pena. Pero cuando se trata de adolescentes (y en el artículo 260) no se hace ningún tipo de especificación.

Entonces se puede platear que se está en presencia de un problema moral/ético y no legal cuando no concurren las especificaciones legales establecidas en la Lopnna.
¿Qué hacer en estos casos? Habría que tomar en consideración varias cosas: no se podría partir de que un adulto joven, que le llame la atención un(a) adolescente, tiene un problema emocional-sexual. Aunque algunos especialistas como el sexólogo Gerardo Giménez, señala que un individuo guste de un(a) joven puede ser indicativo de una patología… “El experto destaca que la atracción… en todo caso, es por… que está en la etapa del desarrollo de los caracteres sexuales secundarios… Si se ha descrito que la población venezolana está siendo sexualmente activa desde los 10 años de edad y hay mucha información –independientemente de que sea distorsionada o tergiversada– acerca de la sexualidad, ésta… puede ocurrir por el beneficio del placer o algún otro (apoyo, respaldo, poder, dinero, cosas materiales, salidas, y hasta amor), manifiesta Giménez… Incluso… la conducta… y algunos rasgos de… personalidad pueden ser factores que, de manera inconsciente, estén teniendo influencia sobre el adulto y permitiendo un enganche sexual, así sea psicológico”. (1) Entran en juego las fantasías emocionales del adulto, sus propias necesidades no resueltas, etc.

Pero también habría que ver la profunda madurez de varios muchachos y muchachas de hoy en día que no son adultos porque, simplemente, les falta la edad pero que en el resto de los sentidos son “gente grande”. Pueden entablar conversaciones de envergadura, a algunos les ha tocado responsabilizarse (desde muy pequeños) de situaciones que antes eran privativas para los “adultos”. Una gran mayoría (a tan corta edad) ya saben lo que quieren. Asunto que no fue tan fácil para las generaciones anteriores, que tuvieron que pelearse con la vida, antes de encontrar lo que amaban hacer. Es como que los muchachos de hoy en día ya vienen listos. Como si fuera abrir y ya! “listos para servirse” y preparados para un sinfín de cosas, que a las generaciones anteriores se les escapó saber hasta ya muy entrada la adultez. Desde ésta perspectiva mal juzgar a alguien que se siente atraído por un adolescente (más o menos ubicado) que tenga una serie de ideales y éste bien plantado pues es criticar sin saber. De hecho en la antigua Roma era una costumbre (a nuestro entender mala) que los adultos mayores tuvieran amantes adolescente hombres que eran a quienes formaban. Y hace unos pocos siglos atrás, las jovencitas de 12 y 13 años ya eran vendidas como “esposas” por sus parientes a fin de hacer más grandes los reinos y los territorios.

Por otro lado, la moda, los medios, la misma sociedad impulsa a los niños, niñas y adolescentes a lucir muy bien, a estar con el último grito y lo más “inn”. Muchos parecen modelos de revista y pasarela. Alguien no muy ubicado en sus propios sentidos fácilmente podría ser tentado por una propensión a extasiarse en las hermosas e inocentes caras de estos(as) jóvenes bellos(as).

Pero como siempre suelo comentar lo que diferencia a un adulto de un niño es la capacidad de responsabilizarse por sus sentires y acciones. Saber el alcance del sentir y las consecuencias de sentimientos, palabras y acciones diferencia a los ímpetus adolescentes llenos de excentricidad y emocionalidad.

De hecho y según McDermott (1983) “la adolescencia es sólo un estado en el ciclo de vida humano… y es una transición entre la infancia y la vida adulta. El concepto convencional del período de la adolescencia está caracterizado por descripciones tales como periodo caótico, desconcertante, abrumador, agresivo, impredecible y casi imposible de comprender y conocerlo” (2)… “El evento más importante en la adolescencia es el desarrollo psicosexual y las consecuencias del mismo parecen ser lo que produce el caos en la comprensión del adolescente. Presenta cambios corporales dramáticos y de rápida evolución a los cuales tiene que adaptarse, además de mantener en equilibrio sus necesidades internas. Tales signos de crecimiento no deben ignorarse ya que en cierto sentido se advierten en símbolos de feminidad o virilidad… (3) ahora bien, según Calderone (1983), se considera conveniente mantener al adolescente bien informado sobre el cuerpo, la mente y la sexualidad humana; así como también, la adaptación de su sexualidad y la relación de ésta con la intimidad. Todo lo dicho hará posible la prevención de los problemas sexuales.

Ahora bien hay que distinguir entre el abuso sexual y la seducción. El abuso sexual es la coacción (violencia, imposición, exigencia) de la actividad sexual mediante la fuerza, el poder y la manipulación, y en desigualdad de condiciones, especifica el sexólogo Giménez (4)… y nos “refresca Misle cualquier comportamiento del que se vale el adulto para satisfacerse sexualmente, utilizando al niño, niña o adolescente valiéndose de la fuerza, poder o manipulación (incluye la seducción o chantaje emocional). En cambio seducir (Del lat. seducĕre). tr. Engañar con arte y maña; persuadir suavemente para algo malo. || 2. Atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener de él una relación sexual. || 3. Embargar o cautivar el ánimo. ¶ MORF. conjug. c. conducir (5)

Reflexiono y considero que es acá dónde se inicia la problemática. Un adulto no “debería” sentirse a gusto seduciendo a un(a) adolescente. Sabemos que son edades donde la vulnerabilidad es real. Se desconocen así mismos, no saben o no pueden controlar su movimiento hormonal. Están aprendiendo sobre sí y están probando el mundo. Todo es novedoso y por eso se llenan de asombro por todo (por lo menos a los que no les da la apatía). Quizás sea hermoso ver como hacen su propio registro del mundo, pero un “adulto responsable” debería saber que cualquier sentimiento un poco más allá de admiración y cariño, amerita una revisión y una seriedad muy profundas. No se trata de disfrutar un momento y ya. Se refiere a que está en juego el desarrollo integral y en positivo de un ser humano. Truncarlo por un deseo unilateral, no ilegal, pero no muy ético, deja mucho que decir en un adulto hacia un adolescente y es completamente ilegal respecto a un niño(a) (que es mucho más frágil e indefenso) para resolver o solventar cualquier ataque y violencia o seducción manipulada hacia su desarrollo como individuo integral. Si una persona adulta siente deseo por un niño, niña o adolescente, por su condición de adulto debe asumir que hay una situación que no puede considerarse banal, y se coincide con Misle en que "lo importante no es lo que se siente sino lo que hago con ello" (6) más si existe un vínculo o relación y convivencia.

Y en referencia a esto vamos a llegar al caso de que surge un sentimiento. Pues el adulto debe ser exageradamente prudente en la manifestación del mismo. Debe saber que un adolescente es fácilmente manipulable e influenciable (que decir de un niño). Quizás allí radique la excitación. Es más “cómodo” tener en las manos un fino barro “fácilmente maleable” que estar con una persona que no se dejará fácilmente convencer de estratagemas que le perjudiquen a sí misma. A veces son necesidades de poder controlar, gobernar y manipular “fácilmente” lo que impulsa a un individuo a seducir a un(a) adolescente. Y eso si es conveniente revisarlo con mucha precaución en los casos de adultos que se encuentran atraídos por menores de edad (mayores de 13 años que es cuando se les considera adolescentes, artículo 533 LOPNNA).

El deseo o anhelo no genera pena, pero si hay persecución, intimidación por posición superior y acecho puede caerse en causales de acoso sexual. Y si el adulto es un cuidador, guardador, familiar o trabajador de instituciones públicas y referentes a esta materia hay agravante para el caso del delito según el artículo 220.

Y ahora bien ¿qué sucede cuando la que quiere seducir a un adulto es un(a) menor adolescente? No se toca, en éste punto los niños, porque sabemos ya que es delito la actividad sexual con infantes. Y con los adolescentes si no hay consentimiento. Entonces pongamos que quien origina la seducción es el adolescente. Los menores están protegidos por la Lopnna tal y como lo establece el artículo 33° cuando señala que todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser protegidos contra cualquier forma de abuso y explotación sexual. El Estado garantizar programas permanentes y gratuitos de asistencia y atención integral a los niños y adolescentes que hayan sido víctimas de abuso o explotación sexual. Y que según el artículo 217 es una circunstancia agravante de todo hecho punible, a los efectos del cálculo de la pena, que la víctima sea niño, niña o adolescente. Y que cuando la autoría del hecho punible sea de un niño o niños, niña o niñas adolescente o quedan excluidos de responsabilidad y por lo tanto de pena.
Esto pareciera una “patente de corso” para ser objeto de deseo e invitación a seducir. Como el débil jurídico es el menor, se le protege, pero ¿qué pasa en los casos en que el menor se aprovecha de su condición de “impunidad” para “jugar” a ser “adulto” y seducir como uno(a)? Esto son los casos más difíciles. Y acá pueden interferir, malas intenciones, jugarretas psicológicas y pare Ud. de contar porque la o el adolescente “presuntamente” malintencionada(o) (o sin saber lo que hace o sabiéndolo desconoce el alcance de sus acciones) y a la hora de asumir cualquier responsabilidad bien podría alegar que la seducción y el acto fueron en contra de su consentimiento, y así cumple con lo pautado en el artículo 260 y listo… libre de culpa y de responsabilidad, aun cuando haya asumido el rol de seducción.

La responsabilidad de los medios es vital. Por doquier vemos programas de adolescentes jugando a ser adultos. Construyendo estratagemas y tácticas de seducción y ataques mucho más eficaces e incluso violentas que las de los adultos. Y se presentan con abismal desfachatez. Luego internet es un medio para que todo el mundo tenga acceso a cualquier cantidad de información y si quieren indagar, saber e incluso relacionarse con otras personas, ya a través de engaños o de forma sincera las nuevas tecnologías solo colaboran con eso. También y a fin de mantener “informada” a la población menor, hay campañas de ayudas a las adolescentes y e incluso niñas para evitar embarazos precoces, suponen entonces, los medios, que ya hay una actividad sexual (que se nos confirma en las encuestas) pero ¿no se propicia de una forma subliminal o sutil a los jóvenes a que está bien tener una sexualidad temprana siempre y cuando se “cuiden” para evitar un embarazo precoz? Se me dificultad ver lo conveniente en cualquiera de los dos parámetros. También la ley garantiza el auxilio y la ayuda en los casos de niñas y adolescentes embarazadas, ¿no es esto como un “permiso” legal para tener sexo cuando se quiera y como se quiera, porque al fin y cabo va haber un estado protector “que te va a cuidar” a ti y a tu hijo?.
Definitivamente es un tema de cuidado. Se requiere una profundidad bien genuina y una revisión de los valores que están sustentando estas tendencias “modernas” de relacionarse.
Notas al pie de página:

1) , 4) y 6) 27 Oct 2007| Sexo sin tabú - Vanessa Davies - www.el-nacional.com

2) Y 3) (Tirado, 1985) y Calderone (1983) En Sexualidad humana y causas de disfunciones sexuales autor Mirna Pérez Feo publicado en Med-ULA, Revista de la Facultad de Medicina, Universidad de los Andes. Vol 1 Nº 3. Sección de Investigaciones Psiquiátricas. Unidad de Psiquiatría. Facultad de Medicina Universidad de Los Andes. Mérida – Venezuela

5) Microsoft® Encarta® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.